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   En estos últimos quince días, he asistido a una jornada educativa, impartida por Acade y he comenzado un curso sobre recursos educativos online.

   En la jornada participó Javier Restán, Director Gral. de becas y Ayudas a la educación de la CAM , que nos informó sobre las mismas. Además asistí a una conferencia sobre “educadores del talento”, el pedagogo Emilio Pinto, nos expuso las características del maestro del talento, también de las clases de apego y de cómo superan los niños la frustración ante la separación de los padres.

   De esta jornada me interesó especialmente el tema educadores del talento. Para este pedagogo tres son los ingredientes, vocación, profesionalidad y pasión, que hacen a un educador ser maestro de talentos. Personas capaces de implicar, cautivar, atrapar al alumno y conseguir que necesite y desee más información y habilidad.

   Decía Pinto que “enseñar es un arte, un estado de enamoramiento, donde el que sabe manejar el espacio entre dos personas, una que da, siempre da y la otra que recibe, el juego cálido y complicado del lenguaje, el gesto y la expresión son tan importantes como el conocimiento”. Con una sensibilidad extraordinaria ante la persona a la que están enseñando y que pasan la mayor parte del tiempo señalando el camino con pequeños, rápidos y específicos ajustes, capaces de adaptar el mensaje a cada alumno.

   A la vez, yo iniciaba un curso telemático. Y reflexionaba sobre el “fenotipo” del maestro. Por un lado persona capaz de sentir las necesidades de sus alumnos y producir la señal correcta para cada uno de ellos, por otro, y sin alejarnos ni un ápice de lo anterior, “aprendedor continuo”.

   Hoy, los niños han cambiado, desde muy corta edad sus juegos, sus relaciones sociales están absolutamente  mediatizados por la tecnología digital. En muchas ocasiones se acaban convirtiendo en  maestros de padres y profesores. Su mundo ha cambiado y la escuela va a remolque de los alumnos. Sólo en la escuela se encuentran con pizarras y tizas, papel y lápiz. En su vida cotidiana, su percepción y su expresión son virtuales.

   El reto de la escuela actual es hacer comulgar  la persona (si consigues ser maestro del talento mejor que mejor) con la  tecnología virtual, que si no es imprescindible, sí muy necesaria.

   Para los educadores es importante hoy adquirir las competencias básicas para desarrollar su labor profesional. Este entorno virtual de aprendizaje ofrece una cantidad tan abrumadora de información que tanto alumnos como profesores se deben hacer “evaluadores de información” más que simples consumidores de la misma.

   Las plataformas educativas virtuales, objeto del curso que estoy haciendo, están basadas en el constructivismo, pedagogía que afirma que el conocimiento se construye en la mente del estudiante, en lugar de ser transmitido a partir de libros o enseñanzas. Están basadas en el aprendizaje colaborativo (unir esfuerzos de alumnos y profesores para así trabajar juntos en la tarea de aprender).

   Quizá alguien piense “los niños de la escuela sólo tienen dos años”. Pues fijáos, igual que el niño tiene que aprender a escribir, leer, hablar inglés… y para todos estos aprendizajes las escuelas somos el origen del proceso, también y ya con el mismo apremio,en la tecnología virtual lo vamos a ser. Ya en el método que trabajamos en el centro están incorporados contenidos informáticos, naturalmente, trabajados de forma lúdica, “véanse las actividades del topo Lucas”, que además, a vosotros también os involucran con un CD para trabajar/jugar en casa.

   También el método que trabajaremos el curso que viene en el nivel de 1 año contempla recursos didácticos online, no sólo para la escuela, sino también para la familia.

   Ni que decir tiene que hace tiempo la comunicación/información con las Administraciones, asociaciones, editoriales, los cursos de actualización de nuestra formación…ya son vía telemática.

   Bueno ¡que me alegro un montón de haber cogido el toro por los cuernos! este curso, y haber llegado a un entendimiento incipiente con este “aparatejo”, que al principio me parecía infernal y que ahora veo como ya indisociable de nuestra labor.

NOTA: en el curso que estoy haciendo tengo que trabajar con la plataforma Moodle, si alguno estáis familiarizado se admiten apoyos y colaboraciones. Gracias.

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