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  Del blog “Diario de una mamá pediatra”, un buen artículo sobre el uso del chupete. Me voy a permitir escribir nuestra opinión. Además de todos los argumentos en que Amalia Arce, basa su opinión para la retirada del chupete, a partir del año y no más tarde de los dos, quisiera que también reflexionáramos sobre algún otro aspecto.

  Los niños desde su nacimiento y hasta los 18 meses, encuentran en el chupete ese maravilloso “objeto de deseo”, que les da placer, les consuela, les relaja, les ayuda…a partir de ahí, mi postura, se vuelve radical. Lo que antes son todo ventajas, ahora se tornan inconvenientes, foco mantenido en el tiempo (todo un día) de bacterias variadas, foco de posibles dermatitis producidas por la retención de baba, tapón obstaculizador de cualquier maravillosa palabra que quisiera salir por esa boca y que nuestros oídos de adultos se van a perder, modificador importante de actitud hacia su entorno, un niño con chupete responde como un bebé, ajusta su conducta, responde a las expectativas del adulto que considera mejor trato mantener retenido el desarrollo del  niño en  vez de apoyarle en descubrir otras alternativas más interesantes para su edad como por ejemplo crecer que no es sólo aumentar de tamaño. Ya no hablo de deterioro en los dientes, ni del atrofiamiento en la musculatura del aparato  bucofonador…

  Muchas veces pienso que algunos niñ@s si pudieran razonar a esta edad sentarían a sus papás y les harían una reflexión sobre el respeto a la capacidad del niñ@. Reivindico la necesidad de un prospecto en los chupetes que informe sobre los efectos secundarios a todos los niveles.

Lactancia materna y uso del chupete

  Desde estas páginas he criticado bastantes veces el uso del chupete. Pero si no tengo mala memoria, no de forma general sino en concreto el uso prolongado del chupete. Mientras algunos profesionales sanitarios o grupos de apoyo a la lactancia materna lo proscriben, recientes evidencias parecen ir en la línea de que el chupete tiene su espacio en cuanto a disminución de algunos riesgos y que por otro lado no interfiere de forma importante en la lactancia materna. El uso del chupete de forma prolongada no tiene sentido y es claramente pernicioso, causando maloclusión dentaria, problemas con el lenguaje y algunas infecciones como otitis, gastroenteritis o candidiasis.
  He echado mano de la revista Evidencias en Pediatría, para exponeros los últimos hallazgos al respecto.
  En primer lugar, desde hace ya algunos años se viene hablando del chupete como protector de la muerte súbita del lactante, en especial los primeros meses de vida. Probablemente el cambio en la posición de dormir del lactante, de decúbito prono (boca abajo) a decúbito supino (boca arriba) es la medida que más ha disminuído la frecuencia de la muerte súbita del lactante. Sin embargo, estudios analizados, demuestran que el uso del chupete en el momento del sueño durante los primeros meses de vida y una vez establecida la lactancia materna (después de los primeros 10-15 días) disminuye el riesgo de la muerte súbita del lactante. Cabría iniciar una disminución en su utilización una vez se supera la etapa de más riesgo, que es el primer año de vida.
  En cuanto a la lactancia materna, también evaluando recientes artículos médicos, parece demostrarse que el uso del chupete no tiene influencia perjudicial en el desarrollo, el progreso y la duración de la lactancia materna. Los datos son resultantes de haber evaluado a muchos bebés tanto alimentados exclusivamente al pecho como con lactancias mixtas (con predominio de alimentación al pecho). Y también algún grupo de prematuros (moderados y extremos)
  Algunos de los datos que se compararon fueron los siguientes
  • Utilización durante la alimentación por sonda o para calmar al lactante versus no utilización del chupete
  • Utilización durante el periodo neonatal versus uso posterior a las 4 semanas postparto
  • Programa educacional de ayuda a la lactancia con énfasis expreso en el abandono del chupete versus uso del chupete
  • Ambiente hospitalario con política amigable con el niño que incluía el no uso del chupete frente a hospitales con políticas no restrictivas del uso del mismo.
  Comparando todas estas situaciones, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el desarrollo y devenir de la lactancia materna al pecho para las intervenciones consistentes en uso del chupete.

En resumen, que el uso del chupete no parece interferir con la lactancia materna y en cambio puede ser beneficioso en los primeros meses de vida. Eso sí, teniendo en cuanta como dije el otro día, que un niño de 3 años ya no es un bebé….

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