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   Hace unos días le pedí a Marina, mamá de Ignacio, que colaborase en el blog, escribiendo sobre un tema que ella domina, el masaje infantil. Es enfermera, monitora de masaje infantil y madre de dos preciosos hijos. Gracias Marina, conozco el esfuerzo y por eso te lo agradezco mucho más.

    El nacimiento de nuestro bebé despierta en nosotros una inmensa alegría, a la vez que nos genera un mar de dudas.

   La  aventura de ser padres puede convertirse en un “deporte de riesgo” donde no peguemos ojo, escuchemos un llanto que nos haga salir de nosotros mismos teniendo pensamientos inconfesables,  y donde todo lo romántico que se cuenta en las revistas parezca, de eso, de revista. Esto es una forma de verlo, otra es aprovechar las “crisis” para crecer con nuestro hijo y disfrutar de esta experiencia tan enriquecedora para nosotros y para nuestros bebés.

   El Masaje Infantil llegó a mi vida a finales del 2006 y me abrió los ojos y el corazón a una esperanza para vivir y hacer un mundo mejor, educando en el respeto y divulgando mi experiencia y la de Vimala Schneider

   La Asociación Española de Masaje Infantil (AEMI) es una organización sin ánimo de lucro que se dedica a promover los beneficios del masaje infantil tanto para los niños como para sus padres y madres.

   El masaje infantil es una antigua tradición en muchas culturas del mundo que ha sido redescubierta en Occidente.

   El masaje infantil es una técnica sutil, tierna y agradable, que por medio de la estimulación táctil nos permite comunicar de una forma intensa con el mundo corporal y emocional del niño. Es el arte de la comunicación a través de las miradas, las sonrisas, el contacto, las palabras, el juego, …

   El tacto es un poderoso medio para al desarrollo fisiológico, psicológico y emocional del bebé. Es un nutriente que no beneficia tan solo al bebé, sino también a los padres y madres y/o personas más cercanas a él, estimulando y fortaleciendo los vínculos afectivos y la escucha mutua.

   El bebé no se nutre solo de comida, necesita fundamentalmente amor y cariño, que le proporcionen una seguridad y acogida emocional para poder crecer de forma más armónica.

    Se pueden beneficiar de esta técnica/ filosofía madres y padres que con ilusión quieren vivir este periodo con mayor intensidad.

   A menudo, arrastrando el peso de la carga socio-cultural, a algunos padres nos cuesta escuchar nuestro propio instinto respecto a la escucha de las necesidades de nuestro propio bebé. Por ideología, o por las informaciones descontextualizadas o muy parciales, algunos no son partidarios de tocar y coger mucho a su bebé; estos niños tienen a menudo una falta importante de contacto y de los importantes beneficios que éste proporciona.

   A todos ellos, solo puedo decirles que el amor no maleduca, no hace daño, no genera inseguridad, muy al contrario un bebé que es atendido y acogido aprende a ser querido y a querer, a ser respetado y a respetar, aprende que cuando lo necesita, sus padres están ahí y por tanto crece de forma segura.

   El proceso de vinculación es natural e imprescindible para la vida. Sin vincularnos moriríamos, Spitz  defiende que la deprivación afectiva puede conducir a la muerte.

   Somos seres sociales y dependemos de los demás, como tal debemos aprender a relacionarnos socialmente y este aprendizaje comienza desde el nacimiento y permanece toda la vida.

   La madre es un objeto que proporciona seguridad, alimento y placer, estimula la relación y la vinculación con su hijo. Según Winnicott al tomar en brazos a un bebé se estimulan los aspectos físicos y emocionales de ambos.

   Según Bowlby, el apego es una relación especial que el bebé establece con un numero reducido de personas. Es un lazo afectivo con cada una de éstas que le impulsa a buscar proximidad y contacto con ellas a lo largo del tiempo. Se manifiesta en un esfuerzo por:

   Mantener proximidad con la persona a la que se está vinculado. Mantener contacto sensorial privilegiado. La figura de apego es la base para la exploración ,lo que conduce a relaciones con el entorno mas eficaces. Ansiedad ante la separación, sentimiento de desolación y abandono ante la perdida.  El mas débil, desea más.  Implica atracción, empatía y amistad.

   Para Bowlby una necesidad primaria seria una necesidad afectiva y de estímulos determinada genéticamente, configurada en base a necesidades primarias: amamantarse, abrazar, llorar, sonreír y vincularse a algo. Se establece de forma natural y cumple una función biológica: salvaguardar la especie.

   Apego implica vinculo afectivo y conducta de aproximación. Las funciones del apego serian:

  • favorecer la supervivencia manteniendo unidos a progenitores y crías.
  • buscar seguridad y contacto con la figura de apego.
  • ofrecer y regular la cantidad y calidad de estimulación que necesita el bebé para su desarrollo.
  • fomentar la salud física y mental.
  • los bebés con vínculos afectivos estables y satisfactorios se sienten seguros, confiados y contentos.
  • las figuras de apego tienen una influencia decisiva en el desarrollo social.

    En los cursos de masaje infantil, los padres aprenden a interpretar las señales, el lenguaje no verbal de su pequeño, se tratan temas como el cólico, el llanto, el sueño y otros temas de crianza que nos preocupan como padres y lo más importante aprendemos a respetar a los bebés como seres humanos, respetando sus momentos, sus preferencias …

   Normalmente los cursos constan 5 sesiones de 90 minutos, cada una de ellas, en grupos reducidos de bebés con sus mamás y/o papás.

Si quieres saber más puedes consultar la web: http://www.masajeinfantil.es/joomla/

Un abrazo,

 Marina Monzón Torres (Enfermera y Monitora de Masaje Infantil)

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