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   Seguimos con los chiquitines, hoy a partir de los siete meses. ¿Cómo puede ser nuestra actuación para optimizar el desarrollo?

   A los seis meses ya pasan mucho tiempo despiertos y quieren jugar. Tienen enorme necesidad de movimiento, de sentirse libres y desplazarse. Es éste un trimestre caracterizado por grandes avances. Se mantienen sentados sin apoyo, se inicia el gateo, al final del trimestre permanecen de pie apoyándose. Agarran las cosas con ambas manos, mejoran su coordinación, control postural y equilibrio. Pronuncian sílabas que pueden repetir, comprenden entonaciones y muchas expresiones cotidianas. Se intensifica la relación con la madre, extrañan, se reconocen en el espejo, construyen nuevos esquemas de comportamiento, buscan objetos si desaparecen ante sus ojos, actúan de forma intencionada sobre los objetos. Recuerdan acciones e incluso anticipan las que saben con certeza.

    ¿Cómo podemos jugar con él?

   Movimiento.

   El sitio ideal para jugar, en esta edad es el suelo y acordáos, muchos ratos boca abajo.

   De la posición tumbado, ofreciéndole nuestras manos, motivar para que se levante.

   Sentarlo con sus piernas estiradas, separadas y apoyado en sus manitas. Con el culete respingón hacia afuera.

   Facilitar la postura de gateo, elevándole el abdomen, con una almohada, toalla enrollada bajo el pecho. Para que los brazos queden estirados y las piernas flexionadas. En otras ocasiones podemos gatear junto a él.

   Sujeto por las axilas mantenerlo de pie, a ratos.

   Ofrecer objetos para su manipulación con las dos manos. La exploración con la boca se ha reducido (los labios y la lengua son más sensibles que los dedos y las manos).

   Lenguaje.

   Emitir sonidos largos “paaaa, baaaa, maaaa”, colocando la mano del niño delante de nuestra boca para que sienta las vibraciones.

   Simular conversaciones, manteniendo la mirada, repitiendo sílabas y variando la entonación.

   Repetir los sonidos de los juguetes.

   Mostrar al niño los objetos acompañándolos de sus nombres.

   Relaciones sociales.

   Aprovechar las salidas al parque y las visitas familiares para facilitar el contacto con otros niños, aún no jugará con ellos pero si los observará, tocará, etc…

   Jugar a esconderse “adiós”, aparecer “hola”.

   Cuando juegue con muñecos, hacerles caricias, dar besos…¿Cómo quieres a tu osito?

   A la hora de comer, dar algún alimento que pueda empezar a llevarse solo a la boca, hacer lo mismo con el biberón, darle su cuchara…

   Cognitivo.

   Facilitar contacto con los objetos que provoquen distintas sensaciones: frío/caliente, suave/áspero, blando/duro…

   Posibilitar el escuchar distintos tipos de música.

   Hacer torres de cubos y también derribarla para volver a construir. Tienen un irrefrenable instinto demoledor. Quieren comprobar qué pasa (causa/efecto) y ver el efecto de su acción.

   Mostrar juguetes y tapar con un pañuelo y pedirle que lo busque, enseñándole a retirar el pañuelo. Les ayuda a ir entendiendo que los objetos permanecen aunque él no los pueda ver.

   Ayúdale a descubrir: meter/sacar/girar/verter/aplastar/juntar/separar…

   La imitación es una parte muy importante del aprendizaje. Aprenden con la interacción social. Gestos, juegos, retahílas favorecen el aprender a imitar. Aplaudir, decir adiós, señalar con el dedo índice las cosas de las que hablamos.

   Sólo alguna pincelada más, tienen molestias por la dentición. Podéis aliviar con objetos con relieve, fríos. Y masajes en las encías.

   Juguetes apropiados, cubos de construcción, gimnasio de actividades, pelotitas, mordedores, cestos con objetos de distintas características, papeles brillantes y sonoros, peluches con formas de animales y sonido, espejo…

   La próxima semana comentamos el cuarto trimestre del primer año.

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