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¡Educar, pegar, volar!

    Dos temas, la creatividad y las habilidades en redes sociales.

    Del primero, os copio un archivo que nos ha enviado Lucas del equipo de Educar, pegar, volar, nos invitaron a un taller el día 25 de Noviembre, fuimos  y aprendimos de la mejor manera que se puede aprender, nos habían motivado porque el tema era atractivo teníamos que crear con objetos reciclados, unas canicas, tornillos, cables, papel, botones… y mil cosas más de las que se les supone un solo uso, debíamos desencorsetar nuestro pensamiento y verlos de otra manera, buscar otra perspectiva dejando volar nuestra imaginación. No era una charla sobre creatividad, era involucrarse y ejercer la creatividad.

    Al principio te pones nerviosa, desconfías de tus posibilidades, de tu fantasía. Después mueves los objetos, te relajas y las ideas fluyen, las manos se mueven y el desorden empieza a tomar forma, otra  forma. Pierden la que tienes prefijada en tu mente y adquieren otra que enlaza con la idea nueva, un botón será un ojo, o un pétalo, o…  En un corto espacio de tiempo la tarea nos hizo equipo, trabajamos juntas y disfrutamos del resultado.

    La creatividad suena a ingrediente de la personalidad de los artistas y sólo de los artistas y sin embargo es un potencial con el que todo niño viene a este mundo.  Su curiosidad, su necesidad de exploración son impetuosas, arrolladoras, imprescindibles para aprender. Pero también es una capacidad absolutamente sensible y vulnerable. Necesita del apoyo, el refuerzo, la estimulación y el reconocimiento de los educadores, del medio.

    ¡Hay que fomentarla! porque el niño creativo tiene otra mirada sobre las cosas, tiene un campo perceptivo más amplio, es capaz de contemplar más posibilidades, más novedosas, más originales, a la hora de abordar las tareas y sus soluciones. La creatividad alimenta el espíritu, dota de habilidades y hace al individuo más libre.¡ Y es una asignatura pendiente en nuestro curriculum educativo!

    El segundo punto de este post, son los conocimientos y habilidades en nuevas tecnologías.

   Últimamente siento que los educadores necesitamos un reciclaje (que me perdonen los que no se consideren afectados), nuestras herramientas de trabajo se quedaron desfasadas, nuestra perspectiva de las cosas necesita una revisión. Si nos ponemos al lado de nuestros niños y vivimos sus intereses nos damos cuenta de que hay una distancia que no sólo es generacional, hay una brecha funcional que hay que cambiar para no perder el ritmo. ¿Y cuál es el ritmo? el que marcan ellos, con sus inquietudes, sus motivaciones, las nuevas destrezas que la sociedad les impone y les requiere.

    En Infantil, lo tenemos más fácil, nuestra metodología lúdica, favorecedora de la manipulación, la investigación, la exploración, los retos, siempre atenta a ritmos individuales, nos permite estar cerca del niño, próximas a su hacer, a sus motivaciones. Y claro, aprenden. Otro cantar es la Primaria y la Secundaria.

   El paradigma educativo actual necesita serios retoques, unos currículos desmesurados en contenidos que no posibilitan la exploración, unos currículos alejados del interés del niño que no posibilitan su motivación e implicación, unos currículos homogeneizadores que no atienden a la individualización, unos currículos que enfatizan la memorización de contenidos en función de pruebas de evaluación y que no posibilitan desarrollo de habilidades, desarrollo de estructuras cerebrales, de destrezas, de desarrollo de competencias para las sociedades cambiantes que les esperan, son un modelo que no sirve, obsoleto y del que los alumnos de hoy deberían pedirnos a los educadores “daños y perjuicios”, por sus consecuencias irreparables para su futuro. ¡Los alumnos están desconectados de lo que ofrecemos en las escuelas!

   Pero todo no es negativo, hay profesionales que se involucran en la búsqueda de soluciones, que meditan sobre nuevas metodologías, que revolucionan con sus opiniones el estatus anestesiado de nuestra enseñanza. Con sus vivencias del día a día en la escuela, mejorando, reinventando modos y formas, con sus pensamientos volando por la red, cambian y nos cambian.

   Hoy os copio un vídeo, a mí me gusta mucho porque creo que es en esta línea en la que debemos empezar a movernos, antes de que la brecha entre alumnos y docentes sea insalvable, para que “los cerebros de los niños no tengan que desacelerar al entrar en la escuela”.

   En el programa REDES:

 “Que la educación necesita una revolución nadie lo duda. Las innovaciones que vivirá el mundo educativo acabarán desmontando todo el sistema que hoy en día forma a los ciudadanos en las escuelas e institutos. En este proceso, la tecnología, las redes sociales o los videojuegos tendrán seguramente un papel importante, serán herramientas valiosas para transmitir nuevas habilidades a los jóvenes, las que verdaderamente necesitan para llegar a la vida laboral y desenvolverse socialmente en entornos cambiantes. Hoy en Redes, Eduardo Punset entrevista a Marc Prensky, un experto en la educación del futuro, un hombre rompedor y creativo en la empresa de reformar las aulas y los sistemas educativos actuales”. No os cuento más, os copio el enlace, media hora de vídeo ¡después lo que necesitéis para reflexionar!

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