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      … más de Diciembre, “encargar” los juguetes que Los Reyes Magos o Papá Noel, “si nos hemos portado bien”, nos van a dejar a los pies del árbol o en los zapatos que acompañados de polvorones y bebida para los camellos, dejaremos ilusionados la noche del 5 al 6 de Enero.

  Sabéis que los niños quieren jugar, necesitan jugar y deben jugar para divertirse pero no olvidéis que también para aprender, crecer y desarrollarse. Lo realmente importante es que jueguen y no tanto el juguete. En los regalos de Navidad se juntan dos ilusiones, las de los padres y la de los niños.  Lo que para nosotros es una maravilla de juguete no siempre coincide con lo que para ellos también lo es, es fácil evocar tantos momentos en que encontráis a los peques ensimismados sencillamente con una pegatina, un palito, una piedra… tampoco creo que la selección se deba convertir en un jeroglífico, nadie mejor que vosotros sabe del interés, de la ilusión o incluso de la necesidad de vuestros hijos.

  En la red hay información variopinta. Aquí, en el blog, más de una vez hemos comentado qué juguetes y juegos son los apropiados para cada edad. Pero, insisto, las fórmulas que quieren contemplar a todos, a veces, pierden de vista al individuo. Atender a maduración, atender a intereses y mirar por los ojos del niño, son para mí las pautas.

  Aún estáis en la fase en la que tenéis libertad de elección. Cuando crecen, las modas y el imperio de la publicidad convierten al niño en un “excelente consumidor”. Pero conocéis mi terquedad con que a educar se empieza desde el mismo momento en que nacen. Ésta es una de las oportunidades para ir mostrando a los chicos valores y principios como la generosidad, la solidaridad y por qué no el acostumbrarse a disfrutar con lo suficiente.

  Los juguetes deben ser apropiados a la edad  del niño, no la vuestra (os recuerdo que el regalo es para el niño), no demasiado abundantes y de calidad (que garanticen la seguridad).

  He encontrado un sitio web que puede ser de vuestro interés, se trata del Instituto Tecnológico del Juguete. Aporta muchísima información a través de artículos, listados, asesoramiento… Me he paseado por él y he elaborado un resumen de lo que creo que os puede venir bien en estas fechas. La página no tiene un interés puntual para la Navidad, es interesante para cualquier consulta sobre la actividad lúdica. ¡Espero que os guste!

      Desde el juego el aprendizaje se produce sin buscarlo, aparece sin más… pero sin diversión, no hay juego. Jugar no sólo es usar juguetes, jugar es compartir.

  Si nos fijamos, veremos que los niños/as juegan casi en todas partes y en todas las situaciones. El juego no sólo les divierte y les hace felices (que no es poco), sino que les ayuda a desarrollarse y a aprender. Los distintos tipos de juegos favorecen el desarrollo infantil en todas sus facetas (intelectual, motora, social, afectiva, lingüística…) y por ello todos los niños necesitan jugar. Jugar no es un capricho, es una necesidad.

  El Instituto Tecnológico del Juguete (AIJU) es una entidad sin ánimo de lucro cuya labor principal es potenciar la investigación, la seguridad y la calidad del sector del juguete.

 

2. Porque probamos los juguetes y sólo recomendamos aquellos que superan nuestros estándares de calidad.
3. Porque conocemos en profundidad cada detalle de los juguetes que recomendamos.
4. Porque somos expertos en juego y nos ayudan a probar los juguetes los mejores colaboradores del país.
5. Porque nuestro objetivo no es vender juguetes, sino que cada vez se fabriquen productos de mayor calidad, se elijan mejor y se valoren más

http://www.guiadeljuguete.com/2010/home.php

0-1 año: JUGUETES QUE FACILITAN LA ESTIMULACIÓN SENSORIAL

• Mantitas con dibujos llamativos, texturas y sonidos

• Móviles de cuna

• Mordedores y sonajeros

• Centros de actividades de manipulación

• Peluches y muñecos blanditos de tacto suave

• Cuentos con figuras sencillas y colores fuertes

• Gimnasios que les inviten a mover las distintas partes de su cuerpo

• Juguetes con olores suaves, espejos, luces o sonidos

• Juguetes que incorporen partes muy diferenciadas al tacto: seda, celofán, fieltro…

• Juguetes con objetos colgantes que pueda agarrar o ver balancearse

• Balancines, andadores o columpios para bebés

DE 1 A 3 AÑOS:

      Aprender a caminar y afianzar el equilibrio.

  Este aprendizaje no es tarea fácil y para ayudar tenemos en el mercado andadores, arrastres o juguetes con movimiento que estimulan el desplazamiento. Ejercitando la marcha y el equilibrio, el bebé llegará a controlar automáticamente su centro de gravedad.

  Experimentar con nuevos movimientos en el espacio.

  Rodar por el suelo, jugar a pillar, a salvar obstáculos, o jugar con arrastres, correpasillos, pelotas u otros juguetes que estimulen el movimiento, le ayudarán a coordinar su motricidad y le divertirán mucho.

  Asimilar el concepto de direccionalidad.

  Para conseguirlo nos pueden ayudar construcciones sencillas y juguetes para poner en fila (horizontalidad) o apilar (verticalidad). Con estas actividades se empiezan a comprender los conceptos de orden y secuencia.

Familiarizarse con su cuerpo, su personalidad y su propia imagen.

  Es importante comprender la diferencia “yo”-“no yo”. Son fundamentales los juegos sobre el esquema corporal, que incorporen espejos o aquellos que generan sensaciones diversas.

Aprender algunos colores.

  Son especialmente interesantes los juguetes de colores vivos; con ellos podemos proponerle juegos de agrupar o buscar por colores. El rojo, el azul, el amarillo y el verde suelen ser los primeros en aprenderse.

Mejorar su coordinación de movimientos en manos y dedos.

  Con actividades como ensartar, pintar, deslizar, encajar, manejar, etc. Poco a poco hay que conseguir la coordinación ojo-mano, además de segmentar los movimientos de los dedos.

Diferenciar formas y tamaños.

Hemos de proporcionarle juguetes de diferentes formas y tamaños: cubos para meter unos dentro de otros, figuras geométricas, etc. Además, es importante hablar con los niños/as, sobre las formas, los tamaños y sus equivalencias, invitándoles a razonar sobre esto.

Aprender a compartir y practicar los conceptos de dar y recibir.

  Son adecuadas actividades y juegos que inviten a repartir, pedir o entregar objetos.

Experimentar con la capacidad de los objetos.

  Muchos juguetes pueden ayudarle a comprender conceptos como lleno-vacío, mayor-menor, cabe-no cabe…Ejercitar el soplo, las vocalizaciones y la pronunciación.Para llevarlo a cabo podemos encontrar muchos juguetes que invitan a verbalizar, además de todos los juegos simbólicos que desarrollan el lenguaje. Ejercitar el soplo a través del juego puede ser muy divertido, y se ha demostrado que las habilidades mejoradas con el soplo se relacionan directamente con las necesarias para una pronunciación adecuada.Incrementar el vocabulario y la capacidad de expresión y comprensión. Es importante hablarle correctamente. No debemos abusar de los diminutivos ni usar palabras infantilizadas. Son muy adecuados los juegos relacionados con la búsqueda o el nombramiento de objetos, o aquellos que estimulen la comunicación.

2 A 3 AÑOS:

Estimular la motricidad fina.

  Los juguetes manipulativos y muchas actividades cotidianas pueden ayudarle a controlar y mejorar su movilidad en manos y dedos.

Favorecer el sentido del tacto.  

Hay que dejarle tocar y experimentar con las texturas: elementos de la naturaleza (arena, agua, nieve, piedras, hojas), cosas frías y calientes… Hay muy buenos juguetes para estimular el tacto. Es interesante percibir texturas también con los pies o con otras partes del cuerpo.

Desarrollar su comprensión del entorno social.

  Son muy adecuados los juguetes que incluyen personajes, fotos o dibujos de personas, y los juegos o actividades para identificar y conocer las personas de su entorno, nombrarlas, relacionarlas, etc.

Comprender y expresar emociones.

  Hay que enseñarle a distinguir estados de ánimo. En el mercado hay muchos juegos para trabajar estos conceptos.

Fomentar el interés por la lecto-escritura y la expresión gráfica.

Para fomentarlo es importante leerle cuentos, nombrarle objetos, enseñarle palabras escritas, hablarle de las letras, invitarle a ejercitar el trazo y alabar sus grafismos. Pizarras, juegos sencillos de colorear o tener los primeros contactos con las letras son adecuados para ello.

Ampliar sus habilidades comunicativas.

  Es fundamental hablarle mucho, reforzar sus progresos y explicarle nuevas palabras. Los cuentos y los juguetes pueden ser un buen aliado.

Fomentar tareas motrices.

  El niño/a ha de mejorar el control y la coordinación de sus movimientos corporales. Debe ser consciente de su propia fuerza y aprender a controlarla. Algunos juegos de movimiento adecuados para esta edad son triciclos, globos y pelotas, entre otros.

Superar retos y etapas de cambio en su desarrollo.

  En esta etapa se producen cambios difíciles como aceptar el colegio, dejar de usar el chupete o el pañal, etc. En estos procesos algunos juguetes de apego o simbolización pueden ayudarnos.

Ayudarle a controlar rabietas.

  Sobre los 2 años muchos niños/as pasan por una fase de negación con frecuentes rabietas. Es una etapa normal que les ayuda a autoafirmarse como personas. Algunos juguetes y cuentos pueden ayudar a reforzar conductas positivas y ejemplificar o representar situaciones de conflicto.

Discriminar colores, formas y tamaños.

  Estos pequeños aprendizajes le ayudarán a desarrollar cambios cualitativos en su estructura mental y muchos juguetes pueden ayudar a ejercitarlos.

Iniciarse en los abroches.

  Ha de empezar por los más sencillos (velcros, cremalleras…) y, poco a poco, ir aumentando la complejidad. Hay juguetes específicos para estimular estos aprendizajes y su dominio incrementará la autonomía y la autoestima.

Ejercitar su capacidad de simbolizar.

  Imitando se ejercita la imaginación, se exterioriza la percepción de la realidad y se aprenden todo tipo de acciones. Alrededor de los 3 años de edad se consolida esta capacidad y son fundamentales las muñecas, vehículos, supermercados y todos aquellos juegos que reproducen el entorno familiar y social.

Aprender a compartir.

  Muchas actividades lúdicas, con la ayuda del adulto, pueden ayudar a hacer comprender al niño/a, la necesidad de compartir. Los frecuentes conflictos sobre la posesión de los juguetes pueden ser una oportunidad para educarles respecto a estos temas. También nos ayudarán a ello, juegos sencillos que inviten a repartir o intercambiar objetos.

Sentirse autosuficiente por un rato.

   El niño/a durante el juego (al contrario que en la “vida real”) experimenta un sentimiento de control sobre los objetos y se siente dueño de la situación. Es importante proporcionarle juguetes manejables, que pueda utilizar sin ayuda y que le permitan intentar las cosas por él mismo.

  NOTA: las imágenes de este post no son elegidas al azar, quería con ellas dejar constancia de la importancia del juego al aire libre, sin objetos, sin barreras, sin condicionantes… el que desarrolla la imaginación, la fantasía ¡el que hace soñar!

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