Etiquetas

,


  Esta semana, en Twitter, me preguntaba Jesús Jarque qué tal iba Escuela enREDada. Coincide su interés por el proyecto con las reflexiones que durante estos últimos días estamos haciendo para la presentación en el Encuentro de Buenas Prácticas TIC en Educación.

  En agosto y principios de septiembre, vivimos la euforia del inicio de un sueño. Habíamos sentido la necesidad de cambiar y el compromiso de intentarlo ¡Compartíamos ilusión! De una primera planificación se ha ido pasando  a las realidades del nuevo escenario educativo.

  En Facebook, el grupo de padres/educadoras/pediatra abarca, más o menos al 50% de las familias. El lenguaje de la participación no está instalado en nuestras vidas y estamos aprendiendo a hablarlo ¡Porque queremos compartir opinión, inquietudes y conocimiento!

  En Mister Wong, la colaboración va haciendo que el baúl de tesoros lo sea. Tengo que expresar nuestro agradecimiento a la página que nos envía correos poniéndose a disposición para comentarios, dudas… ¡También colaboran! ¡Os animamos a compartir recursos!

  El viernes, en el Congreso Nacional de Salud Escolar, Rosa Pérez, habló sobre Escuela enREDada, de nuestra propuesta de implicación y colaboración entre la escuela y el profesional sanitario. Muchas gracias Rosa, tú también hace mucho tiempo que apostaste por el intercambio y la comunicación ¡Con la colaboración, aprendemos juntos, ganamos todos! ¿Cómo? ¡Compartiendo criterios, pautas, reflexiones!

  En el Centro de Salud del barrio, también la iniciativa de “conectar para mejorar” la han hecho suya. Firmaremos un acta de colaboración y viviremos juntos las posibilidades que el desarrollo de Escuela enREDada ofrece ¡Porque necesitamos compartir lo que afecta a nuestros chicos!

  Desde el inicio del curso, la información de nuestra actividad (programaciones semanales) no es sólo del equipo de educadoras. Las compartimos con las familias, con ello creemos facilitar el conocimiento de las capacidades de los niños, de sus posibilidades y limitaciones. Sólo conociendo al niño se puede guiar, apoyar y facilitar su desarrollo ¿Puede ser una manera de construir conocimiento?

  Pero decidimos compartir mucho más, compartir vida de la escuela. Los talleres de padres tienen esa finalidad.

  Además de las actividades que nos envuelven en los ocres y dorados del otoño, hemos dejado espacio al disfrute de compartir unas castañas asadas.

   La tarde, más invernal que otoñal se encargó de hacernos las castañas deseadas.

  Los niños, excelentes anfitriones, y lo resalto para que les deis el mérito que tienen. Son chiquitines y los padres de otros alumnos, poco a poco van dejando la categoría de extraños en sus vidas. La relación cotidiana de saludos, charlas, mimos y caricias empieza a surtir efecto. Hoy, han coloreado, han pegado y escuchado con atención el magnífico relato del cuento de Kay ¿Han compartido?

  Pues claro que sí. Hemos compartido un tema, el otoño. Una actividad, la expresión plástica de esta estación. Una merienda, castañas y bizcocho de frutos secos. Una representación estupenda, Blancanieves/Kay. Comunicación, charla, risas, algún llanto. Hemos compartido experiencia educativa.

  Los instrumentos los tenemos, el uso de las nuevas tecnologías nos ayudarán a derribar obstáculos en la comunicación. Ahora el empeño está puesto en generar esa actitud tan requerida para el intercambio, la de la colaboración. La vamos construyendo con mimo, con esfuerzo, con voluntad… compartiendo.

  Y como lo prometido es deuda, otra cosa que queremos compartir, la receta del bizcocho de otoño ¡Esperamos que os guste y la disfrutéis!

Ingredientes:

  • 12 cucharadas soperas de azúcar.
  • 14 cucharadas soperas de harina.
  • 4 huevos.
  • 1 sobre de levadura Royal.
  • 200 gr de margarina.
  • 1 Kg de manzanas “reineta”.
  • Pasas, nueces y piñones al gusto.
  • Un chorrito de aceite de girasol.

  Se baten los huevos con el azúcar, se incorpora la margarina y se vuelve a batir. se agregan la levadura y la harina, incorporándolas a la mezcla sin batir.

  Se pelan las manzanas y se trocean como para tortilla. Se añaden al batido anterior. Se ponen pasas y piñones. Por último, las nueces troceadas y un chorrito de aceite de girasol.

  Se unta un molde de margarina y se espolvorea con harina. en él, se vierte la masa y se mete al horno, a 180º, durante aproximadamente, una hora. Pinchar con un tenedor a los 45 minutos para comprobar la cocción (cuando salga limpio, está cocido).

  ¡Seguimos aprendiendo a hablar el lenguaje de la colaboración!

¿Hemos compartido?

Anuncios