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  Decía Eva Campuzano, en Facebook, a una conversación que manteníamos Mónica Tejedor y yo, “sin ilusión, sin un equipo implicado y entregado Escuela enREDada no sería posible”. Añado, sin la ilusión e implicación de las familias, tampoco.

  Cada paso del proyecto lo evidencia. Pero quizás se ha puesto más de manifiesto este mes con la actividad navideña. Os cuento…

  La Navidad enREDada no ha sido la de siempre. Cuajadita de mil pequeños/grandes detalles. La queríamos sentida y vivida en primera persona por la comunidad educativa.

  Otros años, los chicos trabajaban en su grupo, los padres recibían nuestra felicitación y hacíamos una fiesta con la participación de un “cuentacuentos” ajeno a la escuela.

  Para Escuela enREDada, esto ya no era suficiente. Desde el inicio del curso, estamos poniendo toda la carne en el asador para aprender a manejarnos en el lenguaje de la colaboración.

  Así es que diciembre nació especial, con burbujas y burbujas de ideas. La decoración de la escuela dejó atrás el espumillón y con él otros modos de hacer. Y la participación en proyectos colaborativos en la red y la realización de talleres de padres, en la escuela, se creó otra estética, otro ambiente, otro escenario.

  Se sentía el calor de trabajar juntos con un mismo fin. Todos los viernes, el “rincón de las estrellas” y el “rincón de teatro” hacían las salas y pasillos bulliciosos, con trasiego de papeles de seda, guiones, charla y… conocimiento.

  Los niños desde su disponibilidad dudosa a hacer frente a lo nuevo, han afrontado las reuniones venciendo su rechazo a los extraños y dejando que la familiaridad con los padres de los “compis” les permitiesen ir ganando puntos en las experiencias socializadoras.

  Ana, educadora del segundo nivel, entregada al concurso de Educar, pegar, volar, nos sorprendía con el árbol/yogur. Aquí, también, os hemos requerido y solicitado ¡todos a comer yogur para que nuestro árbol subiese y subiese!

  En medio del ajetreo, una propuesta navideña, ésta sí de todos los años. la visita al circo Price. Absolutamente recomendable. Íbamos con la impresión solapada de que podíamos encontrarnos sumidas en un mar de llantos.

  Este curso, la mayoría de los alumnos son de un año. Y es que nunca dejan de sorprendernos. Me pasé media actuación mirando sólo sus caritas ¡Ese fue el gran espectáculo! Hay miradas que valen su peso en oro. El decubrimiento, la ilusión, el asombro… en su más puro y genuino estado ¡Qué privilegiadas somos!

  Hablo con Sergio, el organizador de la función. Le comento nuestro proyecto colaborativo y también abre los ojos, me expresa su buena acogida a la idea. Le enviaremos nuestra presentación colaborativa.

  Mientras tanto, en la escuela, nos instalaban la deseadísima PDI. Llevábamos tres meses esperándola. Ya las llamadas a la empresa que nos la vendió se han convertido en algo familiar. Como anécdota os cuento que el instalador me dice “señora tenía tanta necesidad de encontrar a alguien dispuesto a escuchar que no sé cómo, pero le voy a encontrar un hueco mañana mismo”. Yo correspondo (atrás quedaron los malos humores que me generaron la situación) y en las observaciones le escribo “maravillosamente instalada”.

  Claro, me volvió a llamar para agradecerme la oroginalidad y enviarme un abrazo. Estamos en Navidad y seguramente nos necesitamos unos a otros más de lo que pensamos.

  Ayer, en el correo, otra muestra más de que el ejercicio de la colaboración, nos vincula, nos hace mejores. Kuentalibros nos envía la felicitación navideña. Nos colamos en el proyecto con nuestra especial manera de leer y tuvieron la maravillosa sensibilidad de reconocernos “Kuentistas del mes”

  Nunca acabaremos de agradecer lo suficiente la labor que estáis haciendo de estímulo y “provokación” de la lectura. Mil gracias.

  Sigo, ahora os voy a contar la fiesta.

  • Cambiamos el horario, de la mañana a la tarde ¡Os queríamos ver aquí a todos! Buscábamos facilitar.
  • Cambiamos los previos, ya no tendrían que venir los chicos disfrazados de casa. Os invitamos a participar también en los prolegómenos. Cada padre/madre, en su sala, compartiendo que es lo que nos gusta.
  • Cambiamos la esencia de la fiesta, este año, hecha por todos y para todos.

  Desde el comienzo del mes, en Facebook, en el grupo de Escuela enREDada, se tejieron ideas. Pronto, el protagonista siempre en la escuela, se hizo hueco. Seguro que sabéis de quién hablo, el cuento. Interpretado por madres, Mar, Mª José, Melina y Kay. Nos hemos reído, nos lo hemos pasado bien en los ensayos.

  Con un mérito increíble, después de horarios laborales, intercalados en agendas apretadas de vida familiar, las mamis han acudido a la escuela con la sonrisa y la ilusión puestas.

  Pero, aún, hubo más participación. Un Melchor/Fernando provocó expectación, alegría y lágrimas en más de uno de los peques. Recogió cartas y repartió cariño.

  Más papás, Nacho, con su guitarra invitó a oír y recordar melodías que degustamos con placer.

  Y Melina… con sus villancicos escritos con palabras y notas para no olvidarse de nada, hizo corro a su alrededor ¡Nos tenías entregados!

  Una constante en las fiestas de la escuela es que intentamos recuperar unos minutos de nuestros exalumnos. Les enviamos un correo con el ansia mal disimulada de no perdernos su crecimiento. Y sentimos a la par nostalgia y alegría.

  Marina, Sita, Gabriel, Eduardo, Pedro, Nuria… nos gusta saber que van bien, que a veces nos recuerdan, que crecen felices.

  Los papás de Nuria, ¿os acordáis de la princesa recitadora del proyecto “Poesía eres tú”?, nos regalan los oídos, nos cuentan que la niña dice ¡Ay mi Macu! y otra señora del cole le dice a la mamá “Hay que ver cómo quiere a su abuela”. No, no, le responde la madre, habla de su educadora.

  Los papás de Eduardo nos cuentan que se van a Pekín a vivir. Expresamos pena por el distanciamiento, pero Andrea dice “No, ya tenemos Facebook, seguimos cerca”.

  Y hasta aquí mi relato de un mes de diciembre que ha pretendido aunar voluntades. De una fiesta que para nosotras ha tenido un significado muy especial.

  Sólo me resta decir GRACIAS por todo, por embarcaros en este proyecto que conlleva mucho esfuerzo, que se alimenta día a día con la ilusión. GRACIAS por dar mayor sentido y significado a la actividad educativa de la Navidad con vuestra colaboración.

  ¡Por atreveros a que los sueños se hagan realidad!

  ¡Trabajando juntos para sentir!

  NOTA: Lo prometido es deuda, os copio la receta del Pastel de queso.

Ingredientes:

  1. 1/2 l. de nata para montar.
  2. 4 huevos.
  3. 1 vaso de los de agua, de azúcar.
  4. 1 vaso de los de agua, de harina.
  5. 4 quesitos “El caserío”

  Se monta la nata, una vez montada, se incorpora el azúcar, se bate. Después se le incorporan en trocitos los quesos y se vuelve a batir (Con batidora de pastelería con barrillas de montar).

  Se añaden los huevos y también se baten. Por último se añade la harina que debe incorporarse sin la batidora, con movimientos envolventes de arriba a abajo.

  Y se unta un molde con mantequilla espolvoreando después harina. En él se pone la crema y se mete al horno a 175º, durante aproximadamente 45 minutos.

  Al salir de la cocción se espolvorea con azúcar glass ¡Y listo!

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