Etiquetas

,


  A los que nos leéis de vez en cuando es posible que coincidáis conmigo en una apreciación, la frase “del dicho al hecho va mucho trecho” poco o nada tiene que ver con nosotras. Decidimos saltárnosla este curso con Escuela enREDada, un proyecto/sueño que poquito a poquito va dando visos de realidad.

  Uno de los puntos importantes del proyecto es el uso de las nuevas tecnologías con nuestros alumnos, especialmente los niños de 1 y 2 años. En cursos anteriores, habíamos dado algún paso tímido con el ordenador, hicimos cursos para conocer las ventajas, inconvenientes, condiciones… de su manejo en edades tempranas.

  Y por fin, hace dos semanas, comenzaba una nueva andadura. Las primeras reflexiones pretendían darle visibilidad, compartir para mostrar, compartir para dialogar, compartir para valorar y modificar… compartir para aprender.

  Y bien ¿Cuál es el núcleo de esta experiencia?

  El análisis, selección y diseño de las actividades con la PDI, debe:

  • Repercutir y formar parte de los objetivos educativos, incidiendo en promover el aprendizaje activo, el aprendizaje independiente.
  • Partir siempre de quién es nuestro alumno, para poder optimizar su desarrollo.
  • Estar condicionada y moldeada por la observación directa del comportamiento e interacción de los niños, su motivación, logros y dificultades… de su proceso de aprendizaje.

Bien, hasta aquí, dos pinceladas teóricas.

  Ahora vayamos al diseño del planteamiento.

  Es aquí donde espero vuestra indulgencia, de momento vais a percibir titubeo, poca solidez. Nuestro deseo y empeño es ir mejorando mucho con el tiempo.

  ¿Por qué los titubeos? Pues porque andamos ubicándonos.

  Partimos de unos primeros días aturdidas con el manejo de la PDI ¡Soñaba con acostarme ignorante y levantarme hábil y competente!

  ¿Y por qué más? Pues porque debíamos resolver el no menos importante, segundo problema, este de carácter didáctico, análisis, selección y elaboración de contenidos de los recursos que íbamos a trabajar.

  La primera semana nos decidimos por una búsqueda desenfrenada, Ediba Digital, Youtube, Mister Wong por parte de todas y cada una de las educadoras, de actividades que pudiésemos coordinar e integrar en las programaciones. Más algún “buen hacer de cosecha de la casa, made in Ana”:

 

  Si estáis pensando que después de tantos años sin trabajarlo, por qué estas prisas, podéis ir descartando la idea. Una vez que fuimos conscientes de que nosotras educadoras de Infantil, como facilitadoras del inicio de todo el proceso de aprendizaje, no podíamos dejar sin cimiento sólido la futura competencia digital de nuestro alumno, toda la premura nos parece poca. Cada año de vida de cada alumno no se vuelve a repetir.

  Bueno, pues como os comentaba, la avidez del recurso ideal llenó horas de día y horas de noche… ¿cuáles responden a nuestros planteamientos? ¿cuáles respetan y responden a las necesidades de nuestros niños? ¿cuáles cuentan con los contenidos apropiados? ¿cuáles tiene un formato motivador y atractivo para los chicos?…

  Donde no dudábamos era en las estrategias metodológicas, vamos a aplicar las mismas que para el resto de nuestra metodología, las lúdicas que nos conducen al dominio de los objetivos.

  Quizás con esta lectura empecéis a sentir algo cercano a lo que nos asaltaba, se nos estaba nublando el intelecto… mucho trabajo, muchas prisas ¡Había que parar y pensar!

  Pues así hemos llegado a esta semana y tengo que confesar que la sensación de que no debíamos empecinarnos en crear todo el proyecto nos relajó ¡Ya llegará el momento! Y nos hizo sensibles a otras alternativas  Puede que puntuales, tal vez,  éste es un proyecto vivo y como tal se modificará con su vivencia.

  El lunes tomamos una decisión que nos aporta los mínimos de seguridad que en estos momentos precisamos para movernos con más confianza. Un proyecto que está en el mercado y va a ser nuestro trampolín, Lola Pirindola

  Su filosofía es la de no cuestionar ni metodologías ni formas de trabajo, simplemente ofrecer herramientas que faciliten la tarea del día a día y que cubran  necesidades concretas de cada momento.

  Podemos decidir a partir de ahí, cómo configurar el recurso, cual es su objetivo pedagógico y por qué, cómo, cuándo, y dónde trabajar con ellos.

  Podemos hacer uso educadoras y familias, con accesos ilimitados concurrentes desde aulas de informática, pizarras electrónicas e incluso desde los teléfonos móviles.

  Daremos las claves de acceso a los papás, que de este modo amplían la  involucración en la educación de sus hijos.

  ¿Y los niños, qué tengo que contaros de cómo lo han vivido?

  Asombráos cuando os diga que con paciencia infinita, esa virtud que en edades cortas brilla por su ausencia. Pienso que debieron intuir, con nuestras primeras inexperiencias y vacilaciones, que era mejor darnos un margen porque si no lo hacían tenían mucho que perder.

  Con rutina después, en su sentido más apreciado y precioso para los niños del primer Ciclo de Infantil. Se puede decir que dónde está plenamente instalada la PDI es en los hábitos de nuestros alumnos, quince días y ya anticipan los pasos a dar, el primero de ellos, sus caritas de expectación. No queda lugar a la duda, les interesa, les estimula, les invita a la participación activa. Esto para nosotras es sinónimo de movilización de intelecto.

  Y hasta aquí, un poco más del recorrido del camino que hemos emprendido.

  Como siempre, en la escuela ¡disfrutando, aprendiendo! En esta ocasión la cultura digital.

  Como siempre, abiertos a opiniones, mejoras e intercambios de experiencias ¡OS CONVOCAMOS A LA COLABORACIÓN!

 

Anuncios