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Un final

  Cocido gallego con los imprescindibles y riquísimos grelos, filloas y orejas, escribo tras este broche de oro y calorías al taller de Carnaval en la escuela.

  Hasta hace no tanto, como si de dos mundos distintos se tratara, estábamos en la actividad analógica o estábamos en la 2.0. Ya no, este taller que comenzó hace dos semanas con la convocatoria para las familias que Escuela enREDada tiene en Facebook, ha dejado señales evidentes de que el merecidamente ganado a pulso espíritu de colaboración es natural, cotidiano en la escuela.

  La información ha corrido por las arterias de la red, los preparativos, las aportaciones… han estirado la vida de una experiencia educativa con padres y madres con chip participativo. Todas las tardes, como escolares implicados, dispuestos a lo que les propusiésemos, ahora corta, ahora pega, ahora haz gorros…

Unas pinceladas

  Los chicos como siempre ¿O no? No sería justo no reconocerles su enorme capacidad de adaptación, en una edad en la que las conductas de apego no lo ponen fácil, al gran grupo, al grupo de la comunidad educativa de la escuela. Ni un llanto, ni una mala cara ¡Habrá que retomar los estudios sobre la socialización de los peques! Pues eso, los chicos expectantes, receptivos.

  Tienen esa edad en la que el Carnaval sólo es que el adulto entra en un mundo en el que ellos son poderosos, la distancia entre la propia identidad y la fantasía de las mil posibles, para nuestros chicos no existe.

  Como este año íbamos de “pintores” (casi, casi no es un disfraz para ellos) lo obligado en las jornadas de todos estos días, podéis imaginar qué ha sido. Al vídeo ha ido a parar alguna de las múltiples pinceladas.

  La PDI, ya no descansa ni un día, también para Carnaval se ha puesto festiva. Si pincháis en la imagen disfrutaréis como  y con los peques.

Una merienda

  Esta si es pura tradición en el centro, chocolate con churros para todos ¡Qué levante el dedo el que no le guste compartir un buen rato acompañado de un ágape!

  Lo que no era tradición es que la madre de Nines colaborase haciendo un riquísimo bizcocho, ni que Macu nos deleitara con la tarta de queso ¿Quién dijo que es difícil abrir la escuela?

Una ilusión

  Compartir la fiesta del taller con amig@s “tuiter@s”. Al final iba a decir sólo, pero no sería acertado, vino @rakel_ca, Raquel. Abrazo esperado y deseado a una mujer que conocí en las horas bajas de “Princesa con alas de mariposa” y que después he ido descubriendo como profesional y amiga.

  Hablamos mucho, con palabras que teníamos guardadas de corazón a corazón, nos miramos a los ojos, eso no nos deja hacerlo Twitter. Disfruté con tu compañía Raquel ¡He tenido la gran suerte de conocerte! No me contestes como si fuese un piropo, es un reconocimiento.

Una sorpresa

  Helena, Arancha, Gabriela, Alba, Iván, Gabriel, Lucía, exalumnos de la escuela, de nuevo en la escuela, compartiendo minutos de recuerdos y de futuro, creciendo que es su obligación.

  Saben lo dulce que nos sabe volver a verlos.

Una pena

  De lo que os escribo es de vida, de vida de la escuela y en la vida hay equivocaciones.

  El disfraz de Diego se perdió por arte de birlibiloque, aún a día de hoy no ha aparecido. Buena voluntad de unos padres que han participado con esfuerzo y empeño en el taller, hicieron que la pena fuera menos.

 Y mi flor, la que cada día pongo a Princesa de alas de mariposa en Facebook hasta que recupere esas fuerzas que se le han perdido, se me olvidó ¡Es la parte negativa de tener cabezas tan llenas! Ella sabe que la echamos de menos y que la llevo en el corazón.

  Para ti, mi niña…

 …y no hay más

  …que seguir sumando complicidades, ese es el propósito de nuestro proyecto, Escuela enREDada. Gracias por hacerlo posible.

  Es la primera presentación del proyecto, pero no he resistido la tentación de traerla al blog, hasta ahora me había sido imposible insertarla en WordPress. Gracias a Jesús Martínez ya puedo cejar en el empeño 🙂

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