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  Esta semana no he podido publicar, ha sido la primera en todo el curso. En artículos anteriores os contaba que Escuela enREDada ha tenido hadas (CITA, ITIC) que han ayudado a su difusión. Decir que estoy contenta por ello sería escaso, no describe el sentimiento que me invade y no tanto por el proyecto, hijo de nuestras entrañas, más bien por lo que supone en minutos de visibilidad para un Ciclo olvidado, el Primer Ciclo de Infantil.

  Sigo muy atareada, ahora, con la elaboración de la presentación para AulaBlog, no sé si soy lenta o pesada o las dos cosas, que tal vez, pero acabo de leer un post que me hace abandonar cualquier obligación, entro como toro al trapo y vehementemente abro el blog y contesto desde esta mi casa, vuestra casa.

  El artículo es de Jesús Martínez, el pediatra de nuestra escuela. Y también va a ser la primera vez que este curso no me estruje los sesos para escribir un artículo propio, os lo traigo porque creo que es muy bueno porque pone el dedo en la llaga, porque es un tema en el que pienso a diario.  Habla de la protección, de la sobreprotección, se cuestiona, nos cuestiona y da su opinión.

  Conocedores como sois de que postulo el aprendizaje desde el nacimiento y observadora directa de tantas crianzas, he elaborado mis propias reflexiones que por supuesto pueden o no dar en la diana.

  El lenguaje puede dar mucha luz en el tema ¿Qué es proteger a un niño? Resguardar, cuidar, defender… ¿Y cómo se resguarda, cómo se cuida, cómo se defiende? Para mi, sólo hay una manera, permitir que el niño sea y que sea todo lo que tiene derecho a ser. Estoy hablando de respeto.

  Empecemos con un ejemplo, el otro día en una información, hablaba con padres de un bebé de pocos meses y con toda la sinceridad me decían, realmente lo que nos preocupa es la salud, no es que mi charla sobre educación les sobrase, no. Es que es tan pequeño, es tan indefenso, que la enfermedad es el primer plano.

  Tal vez esa sea la respuesta a las preguntas que se hace Jesús ¿Cuál es el plano que enfocamos? ¿Nos deja ver qué es lo importante para poder vivir como sujeto capaz, libre, inteligente, con respuestas  adaptativas a tu mundo?

  Vaya, suena muy teórico, pongamos los pies en la tierra. Aspectos de vida, planos de protección…

 Cuando damos de comer ¿Enseñamos a comer? ¿O estamos mediatizados por tendencias y modas que ocultan el plano “necesidad del niño”? ¿Qué protegemos, es más saludable para la autonomía del niño atender a un solo plano, sin ver que es una integridad? ¿Tenemos en cuenta que tiene dientes, que tiene destrezas motoras, que tiene necesidad de saber que él puede?

  Cuando dormimos a un niño ¿Enseñamos a dormir? ¿Por qué un niño no tiene derecho a dormir correctamente? Influirá en su aprendizaje, en su salud, en su manera de ser y estar ¿Por qué proteger sólo el plano contacto corporal, no hay otros?

  Cuando estamos en el parque ¿Enseñamos a relacionarse?  ¿Por qué invadir la capacidad del niño, su espacio personal para usar herramientas propias? ¿Le protegemos, contra quién hasta cuando?

  Cuando se visten ¿Enseñamos a ponerse la ropa? ¿Por qué no nos detenemos más? Un niño que no puede hacer, no sabe si es capaz de hacerlo ¿Si le vistes siempre , de qué le proteges? ¿No sabe o no se le da el margen? ¿Protección o subsidio de capacidad y hasta cuando?

 Cuando se pelean ¿Enseñamos a relacionarse? Cuando gritan y lloran ¿Enseñamos a interpretar sus sentimientos y manejarlos? Cuando se caen ¿Enseñamos a reconocer la frustración y el dolor? Cuando sonríen ¿Enseñamos a disfrutar y hacer disfrutar?

  Es más ¿Todo eso hay que enseñarlo? ¿O tal vez hay que dar la oportunidad de que lo aprendan en cada momento, pero en su momento?

  Mi respuesta, también es la tuya Jesús proteger es permitir a tu hijo afrontar el reto de vivir por sí mismo.

  Jesús me gusta el verbo, arriesgar, déjame ponerle un gerundio, permitiendo…

Niños burbuja

Posted on 13 junio, 2012

No es mi propósito hablar de la inmunodeficiencia congénita, grave enfermedad donde los niños carecen de un sistema inmunitario competente y se ven obligados a vivir en una burbuja estéril que les aísle e impida todo contacto con el mundo, lleno de virus insignificantes para nosotros, pero mortales para ellos.

No voy hablar de graves pero anecdóticas enfermedades, quería hablar de algo cada día más frecuente, pero que siempre existió, el niño sobreprotegido, o superprotegido, mimado, aislado virtualmente del mundo que le rodea para evitar que sufra el más mínimo problema, situaciones percibidas como tales agresiones por sus amorosos padres.

Manolo esta semana nos presentaba a su compañero “el collejas” y a su madre, una señora complicada y problemática en su circulo, que cuida todos y cada uno de los detalles de su hijo hasta un extremo a veces visto por su entorno como asfixiante. Una sobreprotección que aparentemente genera conflictos. ¿por qué ocurre?¿es mala la sociedad?¿es cruel el entorno en el que vive?¿es la sociedad la que limita con su actitud el hacer bueno o malo de la mamá o es la mamá la que limita la libertad y autonomía de Pedro?

¿Cual es el punto adecuado de protección de un niño?, ¿Cuando podemos decir y desde que óptica, que nos estamos pasando y cuando que no estamos llegando? Todos los padres tenemos la tendencia natural, salvo excepciones, de protejer y cuidar nuestra prole, nos invade un miedo a perder nuestra obra, evitamos accidentes que marquen a nuestros hijos, intentamos evitar enfermedades por todos los medios, queremos siempre lo mejor para ellos, dejaríamos de comer para que ellos comieran. Pero ¿donde ponemos el límite?

Demasiadas preguntas que no tienen una única respuesta, cada uno interpretará según su buen hacer lo que es justo y lo que es exceso, pero os voy a dar mi punto de vista porque para hacer solo preguntas no escribiría esto. Cada uno tendrá a estas alturas ya su opinión formada, la mía es una más.

Pienso que hay que arriesgar, el riesgo es fundamental en la educación de los niños. Un niño que no arriesga en un tobogán no llegará nunca a subir, un niño que no le permitimos arriesgar un día de frío a que juegue al fútbol con la equipación igual que sus compañeros, no sabremos si resiste. Si no le echamos al agua no sabremos si nadará. Un niño debe experimentar su entorno y debe interactuar con lo que le rodea. Evidentemente no tiene porque aprender como pincha un cuchillo, o como es un calambre eléctrico de 250 voltios, pero se le debe permitir constantemente que investigue pruebe y cometa errores en la vida para que pueda aprender de su experiencia, no de la nuestra, no limitarle con nuestras frustraciones ni con nuestras aspiraciones no conseguidas.

Educar no es difícil, solo hay que hacerlo todos los días. A veces hay que encogerse y apretar los dientes mientras camina por las piedras que le permitirán cruzar los ríos virtuales que se crucen en su camino, pero si le prohibimos pasar o le pasamos en brazos, le estamos limitando su aprendizaje, su libertad y su autonomía y podemos estar criando niños muy seguros, pero infelices.

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